Amaury Sánchez, al momento de concebir sus proyectos, apela a los conceptos, las eras y los tiempos. Es lo que ha logrado con recrear con fidelidad la música y la interpretación, con el montaje de La Fiebre del Disco.
Lo que ha logrado el maestro Sánchez es un digno homenaje orientado a la generación que vivió la música disco, la década entre 1973 y 1983, resulta inolvidable en tanto fue un universo de hipnotizantes imágenes del cerrado espacio de las discotecas, los bailes y el pelo engomado y brillante.













